El profesional mencionó que vivimos en una sociedad en la cual el alcohol se encuentra presente de forma constante en nuestra vida social y familiar pero se desconocen los verdaderos daños que ocasiona en la familia, en el trabajo y en la sociedad en general. Destacó que existe la errada creencia de que tanto el alcohol como las drogas pueden utilizarse como un elemento de diversión, oculta sus nefastas consecuencias y ha anestesiado la conciencia que sobre todo los padres deben tener frente a estas sustancias. A pesar de que la presión social sea muy fuerte, esta será débil si se tienen argumentos consistentes para rechazarla.
Construyendo relaciones saludables
Dr. Juan Carlos Borja

